Nahuel Toledo

LA GACETA

“Será Ley”, fue una de las frases que más resonó en el recinto de la Cámara de Diputados antes que se otorgue media sanción al proyecto que legaliza la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) en nuestro país. Dentro del oficialismo, esa expresión ahora se escucha como interrogación: ¿Será Ley?

Para el proyecto no será sencillo superar el escollo del Senado. Si bien una parte de la dirigencia del Frente de Todos confía en alcanzar la sanción definitiva de la iniciativa, la resistencia en la Cámara Alta es mucho mayor.

Si la sesión del Senado fuera hoy volvería a imponerse el no y las imágenes registradas en 2018 se repetirían. Ese año con el voto de 38 senadores se rechazó la medida. Pero la sesión recién será el próximo 29 de diciembre. Este tiempo otorga cierto margen al gobierno para lograr sumar algunas voluntades y de esa forma posibilitar que el proyecto vea luz verde.

La fecha elegida para la sesión no es antojadiza. El proyecto ya fue girado al Senado y en los próximos días empezará a discutirse en las comisiones Banca de la Mujer, con Norma Durango como presidenta, Justicia y Asuntos Penales, a cargo de Oscar Parrilli y Salud, con Mario Fiad. En este contexto hay que tener en cuenta que por las celebraciones de Navidad habrá un feriado a mitad de semana, y además de forma obligatoria deben transcurrir siete días hábiles entre la emisión de un dictamen y la sesión.

Ante la licencia de José Alperovich, 71 de los 72 senadores se encuentran en condiciones de participar de la decisiva sesión. En este caso, con todos presentes, resultaría imposible un empate entre las dos posturas y el eventual desempate de la vicepresidenta, Cristina Fernández. Sin embargo, el nombre de la ex presidenta será una de las claves para torcer el rumbo y lograr que la iniciativa oficial sea Ley.

Los votos de las representantes provinciales volverían a estar enfrentados, en esta oportunidad. Beatriz Mirkin mantendría su voto favorable, tal cual lo hizo en 2018. Mientras que Silvia Elías de Pérez ya anticipó su voto por la negativa. Además, al igual que hace dos años atrás, la referente radical podría ser una de las principales abanderada del sector que está en contra de la legalización del aborto.

En medio de este panorama, la composición lograda en el recinto a partir de la última elección, es uno de los aspectos a los que se aferra el Gobierno para ilusionarse con la aprobación del proyecto. De los 24 senadores que se eligieron en 2019, siete fueron reelectos, es decir que hay 17 nuevos. De los siete que se quedaron, seis habían votado en contra o se abstuvieron en 2018.

Las de Sistemas, una comunidad transfeminista que trabaja para visibilizar y potenciar mujeres, lesbianas, travestis y trans, difundieron un simulador que muestra los votos que obtendría la iniciativa en la Cámara Alta. De acuerdo a lo informado en poroteosenado.herokuapp.com, la postura negativa tendría 34 votos. Uno más que aquellos que buscan la sanción definitiva. Hasta el momento, resta que cuatro senadores tomen posición y así definan inclinen, para un lado u otro, la balanza.